
El papel del farmacéutico en la gestión de los antimicrobianos
Los farmacéuticos desempeñan un papel único en la lucha contra la resistencia a los antimicrobiano.
La gestión de los antimicrobianos es una parte esencial de la atención al paciente en una era en la que se utilizan en exceso y se desarrollan de manera inadecuada nuevos antimicrobianos. La Organización Mundial de la Salud ha considerado que la resistencia a los antimicrobianos es una amenaza para la seguridad humana a nivel mundial. Si bien el desarrollo de nuevos antimicrobianos para combatir la resistencia a los antimicrobianos lleva tiempo, hay tres antibióticos que fueron aprobados recientemente por la FDA. Los farmacéuticos desempeñan un papel único en la lucha contra la resistencia a los antimicrobianos al ser expertos en medicamentos, medicina basada en evidencia y conocimientos de farmacocinética y farmacodinamia.
El Comité Conjunto sobre Prevención de la Resistencia a los Antimicrobianos en Hospitales de la Sociedad de Epidemiología de la Atención Médica de Estados Unidos y la Sociedad de Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos han definido la gestión de los antimicrobianos como actividades que ayudan a optimizar la terapia antimicrobiana, asegurando el mejor resultado clínico para el paciente y reduciendo el riesgo de desarrollo posterior de resistencia a los antimicrobianos. Como tal, la gestión de los antimicrobianos es una práctica fundamental en la comunidad y en los entornos de atención aguda, incluida la UCI. Se han creado programas de gestión de los antimicrobianos para ayudar a priorizar y promover el uso adecuado de los antimicrobianos para combatir la resistencia a los antimicrobianos en curso. 2
Lamentablemente, el uso excesivo y el mal uso de los antimicrobianos han provocado una crisis de resistencia a los antimicrobianos y amenazan la seguridad humana a nivel mundial; por lo tanto, la gestión de los antimicrobianos se ha convertido en una prioridad para la Organización Mundial de la Salud (OMS). El uso excesivo de antibióticos en humanos, animales y plantas es el principal impulsor del desarrollo de la resistencia a los antimicrobianos, según la OMS. Los colaboradores de la resistencia a los antimicrobianos estiman que la resistencia bacteriana a los antimicrobianos fue directamente responsable de 1,27 millones de muertes en todo el mundo en 2019 y, en general, contribuyó a 4,95 millones de muertes. Lamentablemente, ha habido una investigación y un desarrollo inadecuados de nuevos antimicrobianos a pesar del aumento de la resistencia y la necesidad urgente de nuevos antimicrobianos. En vista de esto, los entornos de atención aguda deben priorizar la gestión de los antimicrobianos.
Gestión de antimicrobianos:
En la UCI, entre el 30% y el 60% de los antibióticos no están indicados y tienen un alcance inadecuado o son inapropiados.
El uso hospitalario y los hábitos de prescripción de los proveedores son de suma importancia para la utilización adecuada de los antimicrobianos. La UCI es un lugar privilegiado para que los farmacéuticos y los proveedores perfeccionen sus habilidades de gestión de los antimicrobianos. Varias formas de hacerlo incluyen conocer las pautas nacionales y los patrones de resistencia locales, evaluar los factores específicos del paciente y acortar el tiempo hasta el diagnóstico. La resistencia a los antimicrobianos varía de un país a otro, así como de un hospital a otro. Teniendo en cuenta esto, los farmacéuticos deben conocer los antibiogramas de su comunidad local y del hospital para ayudar a orientar la selección adecuada de los antimicrobianos. Curiosamente, cuando se comparan las pautas europeas y estadounidenses para la neumonía adquirida en el hospital y la neumonía asociada a la ventilación mecánica, se pueden ver diferencias en los antimicrobianos empíricos debido a las diferencias en los patrones de resistencia en todo el mundo.
El artículo destaca el papel crucial del farmacéutico en la optimización de la gestión de antimicrobianos, particularmente en entornos de cuidados intensivos (UCI). Se resalta la alta tasa de prescripción inadecuada de antibióticos en UCI (30-60%), enfatizando la necesidad de intervenciones dirigidas a mejorar la selección, dosificación y duración del tratamiento.
Al seleccionar los antimicrobianos apropiados, es esencial evaluar los factores específicos del paciente que pueden hacer necesaria una terapia ampliada. Los farmacéuticos pueden utilizar herramientas a su favor para ayudar a determinar los factores de riesgo de los organismos resistentes a múltiples fármacos. Como tal, se ha demostrado que la escala de riesgo clínico de enterobacterias productoras de β-lactamasa de espectro extendido (ESBLE) disminuye el uso de carbapenem.
Se propone la utilización de antibiogramas locales, herramientas de evaluación de riesgo de organismos multirresistentes (como la escala de riesgo clínico para ESBLE), y pruebas diagnósticas rápidas para una terapia antimicrobiana más precisa y dirigida. La comprensión profunda de la farmacocinética y farmacodinámica por parte del farmacéutico es fundamental para la dosificación individualizada, especialmente en pacientes críticos con alteraciones fisiológicas.
Se debe enfatizar el rol del farmacéutico como experto en la evaluación de la evidencia científica, la elaboración de recomendaciones sobre la terapia antimicrobiana y la contribución vital en la lucha contra la resistencia antimicrobiana.
Síntesis:
El papel del farmacéutico:
Los farmacéuticos desempeñan un papel fundamental en el manejo de los antimicrobianos en todos los aspectos de la atención. Los farmacéuticos están capacitados para evaluar la literatura y hacer recomendaciones sobre la selección, la dosificación y la duración de los antimicrobianos. Es importante que los farmacéuticos conozcan las pautas nacionales, los patrones de resistencia nacionales y locales, las herramientas de diagnóstico clínico y los datos de los cultivos. Además, los farmacéuticos pueden analizar la medicina basada en la evidencia con respecto a la duración de la terapia y los riesgos de los organismos resistentes a múltiples fármacos. La gestión de los antimicrobianos en los entornos comunitarios y hospitalarios es de suma importancia para ayudar a combatir la crisis de resistencia a los antimicrobianos.
📌 Puntos destacados para profesionales de farmacia:
- Optimización de la prescripción de antimicrobianos en UCI: Reducir el uso inapropiado (30-60% en UCI) mediante intervenciones farmacéuticas.
- Utilización de antibiogramas locales: Conocer los patrones de resistencia locales para una selección de antibióticos precisa.
- Empleo de herramientas de evaluación de riesgo: Utilizar escalas clínicas (ej. escala de riesgo para ESBLE) para identificar pacientes con alto riesgo de organismos multirresistentes.
- Integración de pruebas diagnósticas rápidas: Aprovechar pruebas moleculares para un diagnóstico y terapia más tempranos y dirigidos, evitando el uso innecesario de antibióticos de amplio espectro.
- Dosificación individualizada: Aplicar conocimientos de farmacocinética y farmacodinámica para ajustar la dosis según las características del paciente, especialmente en pacientes críticos. Considerar la influencia del soporte orgánico.
- Actualización sobre nuevos antimicrobianos: Conocer las indicaciones, eficacia y perfil de seguridad de los antibióticos recientemente aprobados (ceftobiprol, pivmecilinam, sulbactam-durlobactam).
- Rol proactivo en la gestión de la resistencia antimicrobiana: Colaborar en la implementación de estrategias para reducir la resistencia y mejorar la utilización de antimicrobianos en entornos comunitarios y hospitalarios.
- Análisis crítico de la evidencia: Evaluar la literatura científica para sustentar las recomendaciones sobre selección, dosificación y duración de los antimicrobianos.
- Colaboración interdisciplinaria: Trabajar en conjunto con médicos y otros profesionales para optimizar la terapia antimicrobiana.
Etiqueta:Noticia
