
Actualización de la Guía NICE sobre menopausia
Se revisó la evidencia y se formularon nuevas recomendaciones sobre: Manejo de los síntomas genitourinarios asociados con la menopausia. Los efectos de la terapia de reemplazo hormonal en resultados de salud específicos (incluidos el cáncer de mama, endometrio y ovario, enfermedades cardiovasculares, demencia y esperanza de vida). Terapia cognitivo-conductual para controlar los síntomas asociados a la menopausia.
Introducción:
La actualización de la guía NICE sobre identificación y tratamiento de la menopausia ofrece un enfoque integral, considerando tanto intervenciones farmacológicas como no farmacológicas. Entre las novedades, destacan: la relevancia de la terapia cognitivo-conductual (TCC) para el tratamiento sintomático, la atención a la menopausia inducida por tratamientos médicos o quirúrgicos y, el impacto de esta etapa en la salud mental. Se establecen criterios de derivación a especialistas en menopausia o fertilidad y proporciona enlaces a recursos y documentos complementarios.
La guía profundiza en los efectos de la terapia hormonal sustitutiva (THS) incluyendo beneficios y riesgos asociados (cáncer, enfermedades cardiovasculares, demencia, osteoporosis, diabetes tipo 2, tromboembolismo venoso, etc.) subrayando la importancia de una atención individualizada, la toma de decisiones compartidas con las mujeres y el acceso a una información clara sobre síntomas, riesgos y beneficios de cada opción terapéutica.
Esta guía cubre la identificación y el manejo de la menopausia, incluso en personas con insuficiencia ovárica prematura. Su objetivo es mejorar la coherencia del apoyo y la información que se proporciona a las personas que experimentan la menopausia.
Identificación de la perimenopausia y la menopausia:
Identifique lo siguiente, sin pruebas de laboratorio, en mujeres sanas, hombres trans y personas no binarias registradas como mujeres al nacer que tengan 45 años o más y presenten síntomas asociados a la menopausia:
- Perimenopausia, si tienen síntomas vasomotores que han comenzado recientemente y cualquier cambio en su ciclo menstrual.
- Menopausia, si no han tenido un período menstrual durante al menos 12 meses y no están usando anticonceptivos hormonales.
- Menopausia, en aquellas que se han sometido a una histerectomía, según el tipo y la combinación de síntomas que tienen (por ejemplo, síntomas vasomotores).
- Tenga en cuenta que puede ser difícil identificar la menopausia en personas que están tomando tratamientos hormonales, por ejemplo, para el tratamiento del sangrado menstrual abundante.
- Tenga en cuenta que las personas de algunas minorías étnicas y las personas con algunas afecciones de por vida pueden experimentar la menopausia a una edad más temprana.
Recomendaciones:
En cuanto al tratamiento sintomático, en esta actualización, se pueden destacar las siguientes recomendaciones:
- Terapia Hormonal Sustitutiva (THS)
- Está destinada para tratar los síntomas específicos de la menopausia. No debe utilizarse para la prevención primaria o secundaria de enfermedades crónicas, como la demencia, o las enfermedades cardiovasculares.
- En personas con útero, está indicada la THS combinada (estrógeno + progestágeno) y en pacientes histerectomizadas se sugiere administrar estrógeno solo; empleando la duración y la dosis mínima eficaz.
- La THS transdérmica presenta menor riesgo de tromboembolismo venoso (TEV) que la THS oral, por lo que estaría preferentemente indicada en mujeres con riesgo de TEV o con un índice de masa corporal elevado.
- Riesgos asociados a la THS
- Cáncer de mama. El riesgo de cáncer de mama aumenta con la terapia hormonal sustitutiva (THS) combinada, especialmente con uso prolongado, y puede persistir hasta 10 años tras su suspensión. Es menor con la THS secuencial (estrógeno diario y progestágeno intermitente) que con la THS continua (estrógeno y progestágeno simultáneos), pero sigue siendo mayor que en personas sin THS. Las pacientes con antecedentes o alto riesgo de cáncer de mama, deben ser evaluadas por especialistas antes de considerar THS, optando preferentemente por tratamientos alternativos. En casos de cáncer de mama no estrógeno-dependientes, y después de una evaluación exhaustiva, los estrógenos vaginales podrían ser una opción segura.
- Cáncer de endometrio. El uso de estrógenos sin progestágeno en personas con útero aumenta significativamente el riesgo de cáncer de endometrio, aunque la terapia hormonal sustitutiva (THS) combinada continua reduce este riesgo.
- Cáncer de ovario. La terapia hormonal sustitutiva (THS) combinada y el uso de estrógenos solos, aumentan ligeramente el riesgo de cáncer de ovario frente a la no administración de THS.
- Enfermedad cardiovascular. La terapia hormonal sustitutiva (THS) no parece aumentar el riesgo de enfermedad coronaria o mortalidad cardiovascular.
- Accidentes cerebrovasculares. El riesgo de ictus aumenta con la terapia hormonal sustitutiva (THS) con estrógeno oral, principalmente con duración superior a 4 años y dosis altas; sin embargo, la administración transdérmica de estrógeno no ha mostrado aumento de riesgo.
- Demencia. El inicio de la terapia hormonal sustitutiva (THS) en personas de edad avanzada podría aumentar el riesgo de demencia.
- Uso de estrógenos vaginales para síntomas genitourinarios
- En mujeres sin antecedentes de cáncer de mama se propone ofrecer estrógenos vaginales (cremas, geles, tabletas, óvulos y anillos) para síntomas genitourinarios, como la sequedad vaginal, incluso para quienes ya utilizan THS sistémica, ya que la absorción sistémica es mínima, siendo poco probables los efectos adversos generales. Si existe contraindicación o ineficacia de los estrógenos vaginales, se recomiendan humectantes o lubricantes no hormonales. Si éstos no son efectivos o no se toleran, se pueden considerar prasterona vaginal u ospemifeno oral.
- En pacientes con antecedentes de cáncer de mama, especialmente si es estrógeno-dependiente, se recomienda como primera opción humectantes o lubricantes no hormonales. Si persisten los síntomas, se debe consultar a un especialista, particularmente si la paciente recibe inhibidores de la aromatasa. Los antagonistas de los receptores de estrógeno, como el tamoxifeno, podrían contrarrestar los efectos adversos de los estrógenos.
- Síntomas depresivos
- La terapia hormonal sustitutiva (THS) puede mejorar síntomas depresivos leves relacionados con la menopausia que no alcanzan un nivel de depresión clínica, y sugieren que se combine con terapia cognitivo conductual (TCC), como complemento o alternativa. Se recomienda que la TCC sea específica para la menopausia y adaptada a las características individuales de la paciente.
Síntesis final:
Esta actualización de la guía NICE sobre menopausia proporciona recomendaciones revisadas sobre el manejo de los síntomas, con un enfoque integral que incluye intervenciones farmacológicas y no farmacológicas. La guía enfatiza la individualización del tratamiento y la toma de decisiones compartida con la paciente, proporcionando información detallada sobre los beneficios y riesgos de la terapia hormonal sustitutiva (THS). Se destacan los efectos de la THS en diversos resultados de salud, incluyendo el cáncer de mama, endometrio y ovario; enfermedades cardiovasculares; demencia; y se enfatiza la importancia de la vía de administración (transdérmica preferible para reducir el riesgo de tromboembolismo venoso). Se incorporan nuevas recomendaciones para el manejo de los síntomas genitourinarios, utilizando estrógenos vaginales como primera línea en ausencia de contraindicaciones (especialmente cáncer de mama), y se propone la terapia cognitivo-conductual (TCC) como tratamiento complementario o alternativo para los síntomas depresivos relacionados con la menopausia. La guía también proporciona criterios claros para la identificación de la perimenopausia y la menopausia, considerando la diversidad de experiencias y factores que pueden influir en su presentación.
📌 Puntos destacados para profesionales de farmacia:
- Enfoque integral: La guía NICE promueve un abordaje integral para el manejo de la menopausia, incluyendo terapia hormonal sustitutiva (THS) y opciones no farmacológicas como la terapia cognitivo conductual (TCC).
- Individualización del tratamiento: Se debe considerar la historia clínica completa de la paciente, incluyendo los riesgos y beneficios de cada opción terapéutica, para personalizar el tratamiento.
- Terapia Hormonal Sustitutiva (THS): La THS está indicada para el alivio sintomático, no para la prevención de enfermedades crónicas. Se debe utilizar la dosis mínima eficaz y la duración más corta posible. La vía transdérmica se prefiere por su menor riesgo de tromboembolismo venoso.
- Riesgos de la THS: Se deben evaluar cuidadosamente los riesgos asociados con la terapia hormonal sustitutiva (THS), incluyendo el aumento del riesgo de cáncer de mama (especialmente con THS combinada y uso prolongado), cáncer de endometrio (con estrógenos solos), y cáncer de ovario. Informar a la paciente sobre estos riesgos es crucial.
- Estrógenos vaginales: Son una opción eficaz para los síntomas genitourinarios, con mínima absorción sistémica y un bajo riesgo de efectos adversos, excepto en pacientes con cáncer de mama.
- Terapia Cognitivo-Conductual (TCC): La TCC es una opción viable para el manejo de los síntomas depresivos relacionados con la menopausia, y puede utilizarse como complemento o alternativa a la THS.
- Comunicación con la paciente: La comunicación clara y efectiva con la paciente sobre los síntomas, las opciones de tratamiento, sus beneficios y riesgos, es esencial para la toma de decisiones compartida.
- Seguimiento: Es importante realizar un seguimiento regular de las pacientes que reciben THS para monitorizar la eficacia del tratamiento y la aparición de posibles efectos adversos.
- Conocimiento actualizado: Los farmacéuticos deben estar actualizados sobre las últimas recomendaciones de la guía NICE para proporcionar un asesoramiento farmacéutico preciso y oportuno a las mujeres en menopausia.
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